Un homenaje a los rescatistas voluntarios es la película Y Si Fueras Tú

 

A casi dos años de su rodaje en Puerto Vallarta e incontables horas de trabajo, la nueva película dirigida por Hugo Carrillo Brumbaugh está lista para llegar a las salas de cine mexicanas.

Carrillo Brumbaugh, quien en 2013 estrenó su ópera prima El Lado Oscuro de la Luz, presenta Y Si Fueras Tú, una película inspirada por los terremotos ocurridos en la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985 (del cual él mismo fue víctima) y 2017, filme ‘‘personal que honra a todos los ángeles que viven bajo la piel de los rescatistas, a los hombres nobles y a quienes salvan vidas a costa de la suya’’, relata el director.

La cinta nos cuenta cómo el personaje Hugo queda atrapado entre los escombros de un edificio derrumbado tras un sismo devastador, sin la posibilidad de comunicarse con su esposa embarazada, y es protagonizada por Julián González Esparza, actor radicado en Puerto Vallarta que anteriormente había trabajado con el realizador en el cortometraje Ponte Buzo, 2017, quien, como parte del proceso actoral en este rodaje, fue ‘‘enterrado entre los escombros por 17 horas. Sin agua, sin comida, sin abandonar el hueco entre varillas de acero para crear una sensación de realismo’’. Durante este periodo, director y actor trabajaron de la mano para desarrollar al personaje, lo que para Hugo Carrillo fue ‘‘una de las mejores experiencias que he tenido como cineasta a lo largo de toda mi carrera’’.

Destacan en el equipo técnico los jóvenes participantes, quienes desempeñaron puestos importantes, tales como Roberto Enciso Sánchez, cinefotógrafo que debuta en formato de largometraje, ‘‘siempre con un estilo impecable que se acomodó perfectamente a la premisa de la película’’, comenta Hugo. El sonidista Jorge López realizó ‘‘una grabación sonido directo perfecto. Nos había regalado la posibilidad de editar sonido sin tener que caer en doblaje’’. Así mismo, Sandra González Castellón y Elke Yaniré, productoras en rodaje, brindaron el apoyo necesario para la alimentación y bienestar del equipo al ser esta una producción que ‘‘se hizo sin dinero, con una cámara, una fuente de luz, y una lona negra cubriendo nuestro set, donde llovió, hizo calor, y nos anocheció’’. El descubrimiento de talentos continuó hasta la etapa de posproducción, en la cual se sumó el compositor Rigoberto Mora Muñoz, ‘‘maestro que tras ver el material acepta la difícil tarea de crear la música incidental para la película, la cual fue naciendo, creciendo y sorprendiendo, es comparsa inigualable que fortalece la imagen’’ explica Carrillo Brumbaugh. El rodaje se realizó por completo en la ciudad de Puerto Vallarta.

 

Cineasta por pasión, todologo por necesidad. Amante del arte y el humor negro.