(L to R) Marco Graf as Pepe, Daniela Demesa as Sofi, Yalitza Aparicio as Cleo, Marina De Tavira as Sofia, Diego Cortina Autrey as Toño, Carlos Peralta Jacobson as Paco in Roma, written and directed by Alfonso Cuarón. Photo by Carlos Somonte

Roma: La fórmula sin secretos

Por Alejandro Ponce.

La industria de Hollywood ha marcado un “abc” en la construcción del cine mundial; las películas y las historias que suelen atraparnos se conforman de fórmulas para cautivarnos. No es casualidad que cineastas mexicanos hayan encontrado los pasos a seguir para formar parte del aparato hollywoodense. Un Oscar se gana teniendo una fórmula y así lo han conseguido Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y el mismo Alfonso Cuarón.

 

 

Roma, aunque es una producción mexicana (por cierto con mayor presupuesto que cualquier otra) apela a la manufactura hollywoodense, no hay detalles que se escapen, a nivel técnico se busca la perfección. Esa es la premisa y eso es lo que se ofrece: Una película bien hecha. Como si se tratara de una especie de estándares de producción “legitimados” y “avalados” por la academia, algo a lo que muy pocas películas mexicanas podrían aspirar.

Y bien, ahora diseccionemos la fórmula y sigámosla en sencillos pasos:

Paso 1: Posicione usted su nombre en la industria.
Paso 2: Apele a la emoción de su origen e idiosincrasia.
Paso 3: Haga un rodaje en blanco y negro y haga creer que la fotografía usted mismo.

Paso 4: Disfrácela de “cine de autor”.
Paso 5: Haga comentarios superficiales sobre la época que retrata.
Paso 6: Mueva usted mucho la cámara.
Paso 7: Consiga que los medios de comunicación la llamen “Obra maestra”.

La fórmula además tiene que contar con una estrategia para que el público la aclame y la reclame. Prueba de esto fue el revuelo que causó su no distribución en salas comerciales del país y en las cadenas de cines más importantes como Cinépolis y Cinemex. Un reclamo importante del consumidor del cine mexicano, pero que se debilita cuando no se trata de los cineastas que juegan con la industria.

Roma, la película más personal y autobiográfica del cineasta mexicano, no tiene secretos para el espectador, plano a plano se construye el intento de hacer una película entrañable bajo la idea de retratar la nostalgia. Puedes llegar a quererla porque tiene todos los elementos que se necesitan para entrar a tu corazón. Sin embargo una película bien hecha, no siempre es una buena película, aunque Roma podría tener un poco de las dos. Tampoco es casualidad que el filme ya cuente con 3 nominaciones a los globos de Oro y que se perfile como candidata a la competición por el Oscar, esta vez en la categoría de “Mejor película extranjera”, las fórmulas suelen conseguirlo.

El fenómeno Roma trasciende a la distribución convencional de las películas, su recién estreno en Netflix atiende a la necesidad de llegar a todos los públicos posibles y de reinventar la manera en la que consumimos cine. La fórmula sin secretos trasciende además al universo cinematográfico, no se puede hablar de Roma sin todo lo que sucede a su alrededor.