Puerto Café, tan magnético como experimental, un epicentro de cafeína

Su luz lleva a los amantes del café de especialidad en Puerto Vallarta a encontrar los mejores sabores de México en los más interesantes métodos de extracción

Puerto Café es un oasis en medio del desierto para los amantes del producto de los granos tostados, se caracteriza por ofrecer a sus visitantes una experiencia única que va acompañada de buena y diversa música, espacios tan acogedores  y personales como las imágenes plasmadas por Hopper pero tan rodeados de vida así como de sabores y olores tan  penetrantes como inolvidables.

Aquí la cafeína es el actor principal, quienes conocen este espacio saben que vale la pena recorrer todo el centro de Puerto Vallarta y pasar por cualquiera de sus vicisitudes para llegar a este oasis del café. Un espacio que a decir de sus  jóvenes propietarios: Álvaro García, fotógrafo y Aldo Hernández, no sólo es mágico sino que tiene la habilidad de elegir a sus propios visitantes frecuentes.

En Puerto Café cada taza del vital líquido negro es tratada con la delicadeza de una obra de arte.

 

Inicialmente se encontraba en el corazón del Pitillal, rodeado de personajes e historias de un Puerto que se convirtió en ciudad. Aldo Hernández recuerda que su paso por ese lugar le cambiaría la vida a tal grado que después de dedicarle  múltiples visitas, se convertiría en socio y propietario de ese espacio además de invitar a Álvaro a ser su cómplice de sueños.

No es difícil sucumbir ante los encantos de cada sorbo orquestado por Puerto Café pues se encuentran protagonizado por Café Estelar, la marca mexicana usada por esta cafetería  para llevar a cada paladar una experiencia sensorial única. Una curaduría de granos de café de 7 estados de la república: Nayarit, Oaxaca, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Hidalgo y Veracruz, son los que aderezan cada taza llena.

El objetivo de inicio siempre fue dar a Vallarta un café digno de la ciudad recuerda Aldo mientras que Álvaro reflexiona en cómo fue su proceso para adentrarse en este mundo tan diverso y tan oculto para él.

Aldo Hernández. Socio de Puerto Café.

Yo no tomaba café, a mí el amor por el café me nació aquí ya. Claro que después de un año metido en el mundo del café considero que sí sé algo, me gustó el ambiente, me empezó a gustar, también nuestro primer socio era una persona muy agradable. Para mí  fue como descubrir un mundo que no sabía que existía a esa escala, para mí el café era sólo tomarte una taza sin nada extraordinario y después empecé a ver que hay un universo extenso.Álvaro García

Ambos jóvenes emprendedores, cuya amistad comenzó surfeando en el mar de Bahía de Banderas decidieron hace un año desatar su energía y dejarla fluir a través de este vivo espacio ubicado en Morelos #540 en la colonia Centro.

Mientras Álvaro era un ajeno del tema, Aldo vivió su adolescencia con sumo interés por descubrir el café perfecto y fue la experiencia que le dejó el vivir con un primo tras salir de casa para estudiar, la que marcaría su vida a lado de la cafeína. Su iniciador: el primer expreso bien hecho que su paladar degustaría.

Ese expreso me cambió la vida porque de ahí en adelante me tomé la decisión de no volver a tomarme un café horrible y empecé a buscarlo y a aprender y aprender hasta que en mi mente se hizo algo adictivo para  mí el buscar el mejor café, hasta que me di cuenta que nunca lo voy a encontrar. Lo bonito es estar buscando algo mejor y después evolucionó a no dejar que nadie me los haga y me los hago yo, porque sé qué es lo que quiero.Aldo Hernández.

Para Álvaro un Chemex fue el que le robó el aliento y comenzó con el epicentro de muchas experiencias que vinieron después a superar las expectativas que tenían de este proyecto.

Mientras muchas de las cafeterías en la ciudad buscan asemejarse a algunas que han alcanzado fama nacional o internacional, Puerto Café busca todo lo contrario, es un espacio con vida propia que ha resistido durante un año ya, la apatía y resignación  con la que muchas personas han llenado  la ciudad.

Poco a poco van logrando que sus objetivos se hagan una realidad en sus visitantes para que estos se lleven una experiencia muy  personal.  “Queremos que se vayan con algo nuevo, un aprendizaje, una experiencia única y  creo que eso sucede todos los días” expresa Álvaro mientras que para Aldo los estándares se centran en lograr que las personas regresen y sientan en el mejor ambiente para reproducirse.

Con el sabor de boca para regresar y que se sientan en confianza como para poder reproducir sus sentimientos de la mente en un café.Álvaro García.

Hay muchas personas que no caben en este lugar, es un espacio con una mística que a decir de los jóvenes elige a sus clientes.  “Es increíble como este lugar escoge, ayer justo pasó algo así de increíble, hay quienes se quedan para siempre y quienes rebotan en un minuto” considera el joven fotógrafo.

Aunque dicen no aceptar consejos de nadie, han evolucionado a la par de este espacio que se ha convertido rápidamente en el preferido de locales y extranjeros.

Puerto Vallarta se merece un café de calidad, que le digan a la gente realmente  que se está tomando y no le den cosas súper baratas y mal tostadas, porque eso vive la gente y esa es la percepción que tienen del café. Yo creo que Puerto Vallarta se merece un café de calidad, que no esté dañado y que pueda ofrecerle a la gente sabores y sentidos que puedan explotar…que no se puedan ver y tocar… esa es la gran diferencia de todos los negocios a  este.Aldo Hernández.

Si decides adentrarte en la magia que resguarda este faro podrás encontrar “un café de extrema calidad, excelente, un café gourmet, un café que es muy sincero, que no pretende comercializarse a gran  escala sino que desea la calidad”

Un valor agregado en Puerto Café a decir de Álvaro es la calidad de las personas con las que puedes coincidir y conectar de manera humana además de una comunidad talentosa ligada con un gusto tan particular como  exquisito: la atracción  por el café y la cultura.

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Instagram: Puerto Café

Cómo llegar a Puerto Café

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Aprendiz de la vida.. Espíritu periodista. Destinada a amar. Amo las copas de los árboles tanto como las gotas de lluvia transitando sobre la ventana.