Por amor al cine: Ayuda a que las pantallas sigan brillando

Compartir:
  • 13
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    13
    Shares

 

Están en Guelatao, Oaxaca; Guanajuato capital; Tepic, Nayarit y Playa del Carmen, Quintana Roo.

Tienen objetivos semejantes: llevan el cine de autor y los cines mexicanos contemporáneos a comunidades que no tienen acceso a las salas de cine comercial. También ofrecen propuestas diferentes, a públicos curiosos a otras historias y otras miradas.  

Están comprometidos con la exhibición pero también con formar públicos, con dialogar, con vincular el cine a otras áreas del arte y la sociedad.

Ahora, estas salas de cine independientes tienen cerradas sus puertas. Resisten a la contingencia. Y necesitan que les ayudemos.




Cine La Mina: experiencia alternativa en sillones

La imagen puede contener: 6 personas, personas sentadas

Leslie Borsani cuenta que Cine La Mina existe desde diciembre de 2016 en Guanajuato capital, es un proyecto independiente y autogestivo que exhibe cine alternativo de manera permanente. Crean una oferta variada y permanente; lo manejan ocho personas y tiene dos salas. “No hay butacas sino silloncitos, lo cual permite una experiencia alternativa con respecto a una sala de cine comercial, cuenta con cafetería donde se privilegia el uso de productos locales y el comercio justo”. Busca crear públicos y reflexión crítica; crear temáticas para públicos específicos y vincularse con agentes sociales de la ciudad.

Desde el 17 de marzo cerraron puertas, lo cual ha frenado el ingreso de la cafetería y la taquilla.

Cine Too: una sala para la formación comunitaria

La imagen puede contener: 11 personas, personas sonriendo, personas sentadas

Este espacio abrió puertas en 2016 en Guelatao, pueblo oaxaqueño de no mucho más de quinientas personas, donde sin embargo confluyen jóvenes de más de 50 comunidades indígenas de Oaxaca. Todos los domingos hay funciones gratuitas para niñas y niños. También es un semillero de proyectos audiovisuales, donde jóvenes de más de cinco estados de la República aprenden cine y comparten proyectos en proceso de desarrollo. “No sólo es un espacio donde se ve cine, se están formando cineastas y es una herramienta para que niños y jóvenes tengan acceso a mirar y contar sus propias historias”, explica su creadora, Luna Marán.

Aunque en Guelatao todavía no hay ningún caso de Covid-19, cerró sus puertas como como parte de las medidas de prevención.




El CineClub: cine más allá del turismo

La imagen puede contener: pantalla e interior

Está en Playa del Carmen, Quintana Roo, su intención es compartir cine con la comunidad residente de la ciudad. Es un espacio al aire libre, en el parque La Ceiba. También realizan funciones itinerantes en escuelas públicas y desde 2019 cuentan con un espacio en Mérida donde construyen nuevas comunidades de audiencias. “Este proyecto está pensado para los residentes en una ciudad que vive y se desvive por los turistas”, explica Grisel Alcántara. “Son bienvenidos los viajeros pero el proyecto se piensa para quienes hacen la vida aquí, en esta localidad, al otro lado de donde sucede la vida turística”.

Nayar Lab: la reapropiación de una ciudad

La imagen puede contener: interior

Está en la calle Lerdo, en el centro de Tepic, Nayarit. Desde hace cinco años forma públicos, experimenta y produce material audiovisual. Tienen proyectos como la Muestra de Cortometrajes Nayaritas, que este año cumpliría su cuarta edición, o la novena edición del festival Ultra Cinema, que sería hacia noviembre. “El cine se ha construido a partir de reciclar butacas que eran de un cine antiguo que cerró en los noventa, de elementos del centro de la ciudad que está siendo destruido y que incorporamos al espacio; no sólo se ve cine, es un espacio para los artistas locales y el consumo de productos locales”, explica su directora Lisset Anahí Jiménez Estudillo.

Debido a la contingencia, cerraron sus puertas desde el 20 de marzo.




¿Cómo ayudar?

Estas cuatro salas independientes interrumpieron operaciones desde finales de marzo. Necesitan pagar rentas, servicios, pero sobre todo el sueldo de 16 colaboradores. Por eso realizan acciones como ventas de bonos o membresías, pero ahora unen esfuerzos para una recaudación que les permita resistir durante la temporada de cuarentena.

Con la campaña en donadora.org ‘Ayuda a que las pantallas sigan brillando’ se proponen reunir 264 mil pesos, a lo largo de 45 días, que será distribuido en partes equitativas y les ayudará a cubrir costos elementales.

Conoce aquí cómo puedes apoyarlos: Ayuda a que las pantallas sigan brillando

“La gente, más que ver una película, también necesita puntos de encuentro para conocer a más personas, para intercambiar puntos de vista y generar cosas en nuestras comunidades”, dice Víctor Morillas de El Cine Club. “Muchos van por el momento de estar con otras personas, eso es lo valioso de esta sala. Estamos seguros que se va a lograr. #PorAmorAlCine

 


Compartir:
  • 13
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    13
    Shares