A pesar de llegar tarde a salas, con horarios restringidos, un título nada atractivo, y en el caso del único complejo que la exhibe en Puerto Vallarta, ni siquiera un poster que sirva de gancho para los cinéfilos indecisos, opte por asistir a una de las escasas funciones de Historias de Fantasmas (A Ghost Story), siendo esta la última película que veré en 2017. No podría haber elegido mejor cierre.

El director americano David Lowery nos presenta una historia de amor y luto sumamente profunda e intrigante, en la cual aborda temas complejos, como lo son el concepto del tiempo y el objetivo de la existencia humana. Protagonizada por Casey Affleck (Manchester Junto al Mar) y Rooney Mara (Ella), A Ghost Story nos muestra a una joven pareja, la cual enfrenta un trágico evento que los distanciara de una manera impensable.

La cinta tiene un ritmo lento, y en un principio puede sentirse como un intento pretencioso por imitar al mal llamado ‘‘cine de arte’’. Es cuando la trama comienza a avanzar que nos damos cuenta que sus largos planos casi estáticos cumplen una función dramática y narrativa excepcional, además de encajar a la perfección con las decisiones estéticas del filme; todos sus elementos, desde la dirección de arte, reflejada en la paleta de colores, los escenarios, y vestuario, hasta el singular formato utilizado para su proyección, desarrollan la tarea de absorber a la audiencia e introducirla a un universo entrañable y nostálgico.

Dista de ser una película perfecta, pero sus logros son excepcionales, y estoy seguro que no pasará mucho tiempo para que se reconozca como un clásico del cine contemporáneo. Creo que uno de sus mejores aciertos es el haberse convertido en un espejo que nos enfrenta a nuestras propias convicciones. Cada quien saldrá de la sala con una interpretación diferente de la trama, ya que se trata una experiencia cinematográfica íntima y personal.

A Ghost Story es la entrada a la exploración de la condición humana, una invitación a contemplar nuestra relación con el mundo que nos rodea, y reflexionar sobre el futuro, el lejano y el inmediato. Recomiendo que aproveche si tiene la oportunidad de verla en una pantalla de cine, será la mejor manera de apreciar este filme único y evocador.

Cineasta por pasión, todologo por necesidad. Amante del arte y el humor negro.