Dos años de Jazz con sabor a mar

“No quiero un Vallarta así, creo que la música nos contagia de sus principios para tener sociedades mejores, abiertas, multiculturales, esa es la apuesta de este lugar”: Jorge Dau Promotor de Jazz en Vallarta.

Imagen: Facebook The Jazz Foundation©

 

A diferencia de las canciones más populares y tocadas en radio últimamente, difícilmente habría muchos que podrían decirnos cuáles son los nuevos hits de la producción de Jazz en México o ya tan siquiera en el mundo; en general muy pocas personas prefieren el jazz a los otros géneros musicales, sin embargo, eso no es motivo para que el jazz no suene en Vallarta y lo haga con sabor a mar.

El Club The jazz Foundation, autodenominados “la casa del jazz en Vallarta” se ha convertido rápidamente en un referente musical para quienes gustan de disfrutar estos ritmos surgidos a finales del siglo XIX en Estados Unidos. Su fundador, Jorge Dau, lo califica como una semilla de cambio, un foro de expresiones con sentido y multicultural. Jazz Foundation se constituye como una oferta cultural única, con la mejor vista que cualquier club de jazz en todo el mundo no tiene, una vista que devela atardeceres como lienzos de emociones e incandescentes luces que se avivan y se apagan al son del jazz.

La calidad musical es sin duda la principal fortaleza de este lugar aunque además ofrece a sus visitantes alimentos y bebidas para acompañar las veladas. Además de empresario y amante de la música, Jorge Dau es uno de los principales promotores del jazz en la localidad, por ello conversamos con él en el marco del segundo aniversario de The Jazz Foundation, para conocer cuál es la visión de este espacio multicultural que seduce a locales y extranjeros por igual.

 

¿Por qué Jazz en Vallarta?

“Si me lo hubieras preguntado hace 8 años no habría sabido qué decir pero cuando conocí a Fernando Toussant, fue justo en un momento en el que yo comenzaba a entender que el Jazz no era solamente música sino que traía detrás una serie de principios que no me fue difícil relacionar con las carencias que tiene Vallarta, su historia de segregación hablando de la música en particular, fue lo que le dio el nacimiento, es algo que yo pienso que le pasa a Vallarta”.

Está toda segregada en delegaciones, colonias, espacios que están todos reservados para grupos sociales que no tienen comunicación entre sí, yo no quiero un Vallarta así y creo que la música nos contagia de sus principios para tener sociedades mejores, abiertas, multiculturales, esa es la apuesta de este lugar.

¿Cómo ves el escenario musical en Vallarta?

“Para mi es una sorpresa que haya en todo México gente tan loca haciendo esfuerzos porque el jazz salga adelante, pero quiero decir que en Vallarta lo que hay son músicos sobreviviendo y con trabajo únicamente en áreas de animación y entretenimiento para hoteles.

No existe una escena musical que tenga dirección, incluso algunos músicos, son pocos la verdad, que hacen un esfuerzo por hacer proyectos pero no tienen resonancia porque no hay ofertas de trabajo, si quieres salir adelante con una idea propia, que sea auténtica, conmovedora, que sea tuya, lamentablemente tienes que salir de Vallarta, esa es la situación que vivimos.”

¿Qué oferta musical presenta The Jazz Foundation?

“La mayoría viene de aquí, nuestra programación está hecha para que durante los días que estamos abiertos entre semana se presenten los proyectos posibles o probables conformados por músicos locales, solamente los sábados están reservados para presentar proyectos que vienen de fuera, que tienen una propuesta nueva y que son conciertos especiales, el resto de los días durante un tiempo lo que hacemos es dejarlos correr hasta que la gente los conoce y después hacemos cambios, porque ellos hacen sus proyectos en base al escenario desafortunadamente.

Vallarta es así por ahora pero ojalá que con el paso del tiempo y si este escenario le resulta a los músicos comenzaremos a tener también algunos proyectos: que no solamente toquen aquí sino que graben discos y hagan viajes, presentaciones en festivales y que se lleven el nombre de Vallarta en cada presentación.”

¿Cómo ha recibido el pueblo de Vallarta a The Jazz Foundation?

“Yo creo que lo quisieron entender desde un punto de vista muy ordinario, ir a otro restaurante de música en vivo, pero el esquema o el concepto de un club de jazz, no solamente en Vallarta sino en todo el México, es algo que hay que explicarse una y otra vez porque no nace en nuestras fronteras, es un espacio que reserva su escenarios para músicos que se toman la música muy en serio y eso significa que están explorando, que hacen transformaciones, que se permiten ir más allá de sus capacidades, que hacen cosas que en Vallarta no se ve, eso hay que explicarlo a la gente para que tenga primero el respeto al artista.

Es como una galería, no sólo vas y te bebes todo el vino tinto que te dan de cortesía sino que observas los cuadros y lo haces en silencio. Lo mismo sería un club de Jazz para la música, hay que hacerlo con respeto para poder entender que es lo que está pasando allí, eso es a lo que aspiramos para que los músicos reciban ese respeto y además lo den mejorando sus presentaciones.”

¿Ha habido obstáculos en estos dos años?

“Creo que algo que vivimos todos los negocios aquí en Vallarta es el tema de reglamentos que no nos permite por ejemplo anunciar lo que está pasando, esto es en principio un centro de cultura y en segundo lugar es un negocio. Ahora, como foro de cultura no tenemos espacios, ni éste ni ningún otro que conozco yo, para hacer la difusión necesaria para que la gente sepa qué está ocurriendo en Vallarta, creo que ese es un impedimento serio, hay otros más de menor grado pero creo que tienen más que ver con el manejo del negocio mismo.”

 

¿Cuál es el reto que se plantean a dos años de existencia?

“Lo que nos gustaría es seguir con el dedo en el renglón sobre el profesionalismo de los músicos, la creación de público, que es algo que nos ha acompañado desde el día uno pero además nos gustaría seguir diversificando las presentaciones para que existan más presentaciones de libros, más lectura de poesía, más presentaciones en las que los chicos vengan a pintar en vivo o hagan exposiciones de fotografía, más multidisciplinariedad, creo que es algo que en este foro tenemos que ver ocurrir para todos los que vivimos en Puerto Vallarta y paulatinamente la meta número uno es el Festival de Jazz en Vallarta.”

¿Cómo convergen los visitantes locales con visitantes extranjeros?

“Es una maravilla, desde el principio creímos que el lugar tendría probablemente en un principio todos sus prejuicios muy al flor de piel, es una música para viejitos, es una música que nadie entiende, es una música de fondo, de elevador y todos los prejuicios en sí pero la sorpresa, además era nuestra meta también, es que vienen jóvenes músicos, vienen jóvenes de otras disciplinas, vienen parejas, vienen amigos, vienen viejitos, vienen viejitos en grupos con otras personas más jóvenes que ellos. Entonces está ocurriendo esta mezcla de públicos que pueden encontrar sentido en esta música y esto me parece a mí que es un principio de lo que puede ocurrir en Vallarta: tener esta sociedad que es abierta, que es multicultural.”

¿Consideras que en algún momento como Foro pueda Puerto Vallarta ser un semillero de producción local jazzista?

“Si nos permite Vallarta seguir trabajando en este foro, no tengo la menor duda de que Vallarta pueda ser también un epicentro cultural donde haya muchos músicos y todos los demás dedicados al arte.”

¿El Jazz es elitista?

“Es otro de los prejuicios que tiene esta música y lo discuto constantemente con gente que así lo piensa y tiene una razón de ser, el jazz tiene 100 años de existir, de desarrollarse, de multiplicarse y al cabo del tiempo, la gente ha dejado de volver a los orígenes de esta música, los orígenes de esta música explican todo lo que ocurre en el escenario. Escuchábamos a Jerry López tocar ahora, podríamos haber visto cómo muchas de sus piezas que son estándares de jazz tienen una mezcla del jazz tradicional con lo que él ha podido vivir en sus años de vida.

Entonces para poder entender lo que está ocurriendo en el escenario, hay que estudiar, hay que darse el tiempo de hacer el análisis, de dejarse entender, no platicar mientras el músico está haciendo su trabajo y eso solamente lo hace la gente que tiene el tiempo, la gente que tiene el tiempo también es la gente que tiene la vida resuelta y eso hace a la música en alguna medida elitista pero el jazz en sí mismo no lo es, la gente puede serlo.”

Con los sueños por delante y las manos en el trabajo, Jorge Dau, sigue abriendo las puertas en The Jazz Foundation cada noche para seguir enamorando a la gente con el melodioso jazz y uno que otros sonidos que también convergen con él en esta plataforma como el swing, el blues, funk…

En el marco del segundo aniversario de este foro cultural, fue develada una placa en memoria a Fernando Toussant, músico de jazz y padrino de este espacio, además de contar con la participación de Jerry López y su banda No Trío, una de las promesas jazzísticas en México y la presentación del libro “Atlas del Jazz en México” por Antonio Malacara, quien hace un recorrido por el país en busca de bandas y lugares como The Jazz Foundation, que latan al son del jazz.

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Aprendiz de la vida.. Espíritu periodista. Destinada a amar. Amo las copas de los árboles tanto como las gotas de lluvia transitando sobre la ventana.

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