La anomalía física capaz de materializar las pasiones intangibles. El salvaje encuentro amoroso como inesperado encaramiento de la identidad. Y un insostenible sentido de pertenencia, relevado por una concienzuda determinación emocional se exploran con arriesgada crudeza en Criaturas Fronterizas, 2018.

 

 

Alucinante segundo largometraje dirigido por el iraní Ali Abbasi (Shelley, 2016), Border (título internacional), muestra la vida de Tina (Eva Melander) una agente aduanal de extraña apariencia física, y poseedora de la habilidad para detectar el miedo por medio del olfato, quien se siente atraída por un misterioso viajero que comparte su misma peculiaridad corporal.

 

 

Innegable fascinación rechazadora es provocada por la fémina de rasgos cuasi neandertales, ya más sobrellevada que lastimosa, apenas aligerada por coincidir con el símil Vore (Eero Milonoff), cuya postura ante sus notables diferencias se distancia de las conciliadoras prácticas de Tina, y se refugia en un cinismo rencoroso, que además exhibe su supuesta condición ajena a la humanidad (‘‘La raza humana entera es una enfermedad’’). La disyuntiva que se conjuga ante la hasta ahora asumida homo sapiens es desenlazada por el cuestionamiento de la propia naturaleza, insatisfactorio para la radical pareja, y plantea una ambigua síntesis de las intenciones (‘‘No quiero lastimar a nadie. ¿Es humano pensar de esa manera?’’).

Acrecentada soledad se presenta no por el habitual desestimó superficial, o incluso el abuso oportunista de la extraordinaria habilidad sabueso, sino por la creencia personal que se distancia de la apatía destructiva, por apostar a la compasión anhelante; se desprende del engatusado odio a la otredad, para alcanzar la plenitud existencial; rechaza la seductora promesa de muerte, y se vuelve realizada proveedora de vida.

Un reconocimiento de la voluntad, invariablemente transgresivo. Relato fantasioso y distraído hacia cuestionamientos morales por mucho tremebundos. El planteamiento de la extrañeza como posibilidad de lo sublime.