Han sido diez años de expectativa. Una década con más de dieciocho películas que han marcado a una generación, y que culmina con la primera parte de la que quizás sea la más anticipada de todas las cintas en la historia del cine. ‘‘Avengers: Infinity War’’, la más ambiciosa entrega del Universo Cinematográfico de Marvel llega por fin a las salas de todo el mundo, y era evidente que este coloso del cine de acción daría mucho de qué hablar.

Independientemente del afecto o repudio que uno tenga hacia las películas de superhéroes, es innegable que estamos ante la presencia de un evento sin precedentes; no cabe duda que las opiniones pueden cambiar conforme pasan los años, sobre todo cuando se habla de filmes que han creado tanta expectación. Pero hablemos de las primeras impresiones: ¿lograron los Estudios Marvel llenar las expectativas que sus fans se habían hecho desde hace años?

 

 

Avengers: Infinity War, nos presenta el último desafío que deberán enfrentar el equipo de Los Vengadores y sus aliados: impedir a toda costa que el poderoso Thanos obtenga las Gemas del Infinito, y aniquile a la mitad del Universo.

Hay que resaltar primero a quien fue la verdadera estrella de esta cinta; el supervillano interpretado por Josh Brolin es uno de los más complejos y desarrollados que ha tenido la franquicia de historietas en la pantalla grande. Por primera vez nos muestran a un antagonista con un objetivo claro, dispuesto a sacrificar todo por cumplirlo. Definitivamente aquello que hizo grande a Infinity War fue el haber tomado el riesgo de abandonar la casilla de los enemigos sin ninguna especie de conflicto interno.




Una preocupación recurrente (al menos para mí) era cómo sería posible meter tantos personajes en un espacio de dos horas y media, sin sobresaturar al espectador con momentos forzados, algo de lo que Marvel ya había pecado en el 2007 con la tercera película de ‘‘El Hombre Araña’’. Sorprendentemente se consiguió un equilibrio en todas las escenas, es claro que ciertos personajes tienen un papel más protagónico que otros, pero ninguno quedó fuera, todos aparecen el tiempo justo, sin más ni menos.

 

 

Avengers: Infinity War ha demostrado los límites de la maquinaria publicitaria del séptimo arte; con todo y las buenas, malas, y peores películas del Estudio Marvel la espera ha valido la pena. Aunque posiblemente estamos llegando al hastío de las películas de superhéroes, por ahora podemos seguir disfrutando de este entretenimiento épico, que ha emocionado a una inimaginable cantidad de espectadores alrededor del planeta, que sin importar sus diferencias pueden unirse por un momento, y vivir el mismo entusiasmo en esa sala oscura donde se proyectan sueños. 

 

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Cineasta por pasión, todologo por necesidad. Amante del arte y el humor negro.